Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte IV: Los murciélagos no hematófagos y la rabia

Capítulo 26: Acerca de los murciélagos no hematófagos. Los murciélagos en las viviendas humanas.

Su importancia para el ambiente y el hombre

Los murciélagos desempeñan un importante papel en la naturaleza. No sólo no son animales dañinos sino que resultan beneficiosos y necesarios para el medio ambiente. No constituyen una plaga sino todo lo contrario: están protegidos por leyes nacionales y convenios internacionales. La fragmentación y destrucción de los bosques y de sus hábitats, la visita excesiva a las cuevas y el  ataque vandálico a las mismas, la persecución directa, el uso de pesticidas, la urbanización creciente, entre otras causas, han hecho que el 20 % de las especies de murciélagos en el mundo esté en riesgo de extinción. 

Las especies insectívoras, que como ya fuera señalado son mayoría, colaboran en el control natural de los insectos nocturnos, tanto en el medio silvestre como en el medio urbano. Por la noche, cada murciélago es capaz de comer entre la tercera y las dos terceras partes de su peso en insectos (mosquitos, polillas, cascarudos y cucarachas, entre tantos otros). Para poder tener una idea de lo que esto significa, basta saber que una sola colonia de 1000 individuos es capaz de consumir en una noche entre 10 y 12 Kg de insectos. En función del número y tamaño de las colonias en un área, estas cifras pueden alcanzar la magnitud de toneladas. Esto convierte a los murciélagos en importantes reguladores de las poblaciones de insectos perjudiciales para los cultivos si se trata de regiones rurales y para el hombre, en el caso de las zonas urbanas. 

Por su parte, las especies nectarívoras/polinívoras resultan indispensables para la polinización y por lo tanto la reproducción de una gran variedad de plantas cuyas flores se abren de noche y que tienen importancia ambiental-silvestre, alimenticia, económica y/o cultural; se calcula que hay más de 250 géneros de plantas quiropterófilas (polinizadas por los murciélagos), entre las que se incluyen plantas productoras de frutas, fibras, madera, bebidas, etc.  La actividad polinizadora de los murciélagos se basa en el traslado de polen de una flor a otra a través de los pelos del cuerpo que se impregnan de polen cada vez que se alimenta de una flor. Y como  son capaces de recorrer largas distancias (hasta un radio de 50 Km de su alojamiento), son los polinizadores más eficientes para aquellas plantas con flores de hábitos nocturnos que, como en los bosques tropicales, a menudo están dispersas debido a su baja densidad.

Los murciélagos frugívoros, a su vez, son fundamentales dispersores de semillas en bosques y selvas, favoreciendo de este modo la forestación y reforestación; no en vano se los denomina “los agricultores del bosque”. Cuando comen los frutos maduros, ingieren también sus semillas, las que caen mezcladas con las heces cuando el murciélago defeca más tarde, lejos del árbol cuya semilla ingirió, dando así lugar, en condiciones propicias, a un nuevo árbol. Además, algunas semillas sufren modificaciones en el tracto intestinal del murciélago que les incrementa su capacidad de germinación. Se los considera indispensables en el mantenimiento de las selvas húmedas de Latinoamérica. Hay estudios que revelan que las plantas dispersadas por los murciélagos pueden llegar a constituir el 95% de la vegetación en áreas deforestadas.

Los murciélagos carnívoros cumplirían cierto papel en el control  de pequeños vertebrados considerados plaga para la actividad agropecuaria. 

Y la totalidad de las especies de murciélagos, cualquiera sea su hábito de alimentación, es parte necesaria de la cadena trófica de los ecosistemas terrestres, en las cuales colabora con la conservación de los ecosistemas.

Algunos productos de los murciélagos resultan de utilidad para el ser humano. Tal es el caso del guano (excremento), que es un rico fertilizante.Y, aunque no corresponda estrictamente a este capítulo sino a la parte V (murciélagos hematófagos), se puede mencionar que la saliva de la especie hematófaga Desmodus rotundus contiene una sustancia anticoagulante que se está evaluando para su utilización en medicina humana.