Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte IV: Los murciélagos no hematófagos y la rabia

Capítulo 26: Acerca de los murciélagos no hematófagos. Los murciélagos en las viviendas humanas.

¿Qué puedo hacer si tengo murciélagos dentro de mi casa?

Los murciélagos han sabido adaptarse a la vida en pueblos y ciudades. En general, los que habitan estas zonas urbanas son insectívoros. 

Suelen entrar a las viviendas a través de grietas y hendijas en las paredes, chimeneas, tejas ausentes o mal colocadas, o cualquier otro hueco de los edificios. Un orificio de media pulgada puede ser suficiente para que ingrese un murciélago.

No resulta agradable tener murciélagos en la casa: generan ruidos, provocan mal olor, ensucian con sus heces y, como cualquier otra especie animal, pueden transmitir enfermedades.

Por lo tanto, es natural que las personas quieran evitar que ingresen murciélagos a su casa o desalojar a los que hubieran ingresado. Sin embargo, dicho desalojo no debería implicar su matanza, sino su expulsión. 

Hay diferentes situaciones que tienen que ver con la presencia de murciélagos en el interior de la vivienda y cada una de ellas requiere de procedimientos de expulsión acordes; no es lo mismo la presencia ocasional de uno o dos murciélagos que tener una colonia instalada.

Pero cualquiera sea éste, se debe tener en cuenta que NO SE DEBE TOCAR A UN MURCIÉLAGO. Porque a pesar de que el porcentaje de murciélagos rabiosos es bajo (menor de un dígito, como ya fue mencionado) no puede descartarse que justo el animal que hallamos integre ese bajo porcentaje. 

Existen métodos sencillos de expulsión que no requieren tocar al animal y que se describen a continuación. Empero, si Ud. considera que le resultará difícil capturarlo,  puede dejar encerrado al murciélago en la habitación y solicitar la colaboración de personas idóneas, como el personal del centro de zoonosis (ver listado en el Anexo 1) o de instituciones relacionadas con la conservación de los murciélagos (En Argentina, el Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina –PCMA).

A continuación se describen las situaciones más frecuentes y los procedimientos sugeridos para cada caso. El hecho de tener la seguridad de que el murciélago no haya tenido contacto con una persona o un animal de compañía es fundamental para determinar el procedimiento a seguir.Es importante conocer, entonces, que hay situaciones en que no se puede tener esta seguridad, como pueden ser el despertarse y encontrar al murciélago en la habitación o hallarlo en una habitación donde sólo hay un niño o una persona discapacitada, de quienes no se puede confiar en la veracidad de sus afirmaciones. 

a. Si se encuentra al murciélago volando y se tiene la seguridad de que no ha mordido ni tenido contacto físico con las personas o los animales de la casa

La solución más simple es cerrar las puertas y ventanas que dan hacia otras habitaciones para confinar al animal en la habitación, y abrir las aberturas de dicha habitación que dan al exterior; el murciélago posiblemente encuentre la salida por sí solo. En caso de que no lo haga, esperar a que el animal se pose en algún sitio (pared, etc.) y proceder como en el ítem b. 

b. Si se encuentra al murciélago apoyado en una superficie (pared, cortina, etc.) y se tiene la seguridad de que no ha mordido ni tenido contacto físico con las personas o los animales de la casa:

Capturar al murciélago en un recipiente para proceder a su posterior liberación en el exterior, siguiendo el procedimiento que se describe a continuación. TODAS LAS MANIOBRAS DEBEN SER EFECTUADAS CON GUANTES GRUESOS que no puedan ser atravesados por los colmillos del murciélago (por ejemplo, de cuero o gruesos de trabajo) para evitar el riesgo de una mordedura ya que si bien los murciélagos no son agresivos tienden, como cualquier animal, a defenderse ante lo que consideran una amenaza. Tenga en cuenta que si se prefiere, se puede dejar confinado al murciélago en la habitación y llamar a una empresa o un profesional especializados.

1. Acercarse con cuidado y cubrir al animal con una caja u otro recipiente. Si se utiliza una caja, tener en cuenta que no tenga aberturas visibles o potenciales por las que pueda fugarse el animal; recordar que los murciélagos pueden ser lo suficientemente pequeños como para escapar por hendiduras minúsculas.

Dibujos realizados  por: Jorge Bertolino

2. Manteniendo el recipiente contra la superficie, deslizar un trozo de cartón entre el murciélago y la superficie donde está reposando. De este modo, el murciélago quedará atrapado en el interior del contenedor.

Dibujos realizados  por: Jorge Bertolino

3. Retirar de la superficie el recipiente que contiene el murciélago manteniéndolo en posición vertical bien tapado con el cartón.

4. Liberar al murciélago al exterior. Hay varias formas de liberarlo, siempre teniendo en cuenta que a los murciélagos les cuesta mucho salir del recipiente en posición vertical (abertura hacia arriba) y/o iniciar el vuelo desde el suelo. Se lo puede liberar destapando el recipiente mientras lo mantenemos inclinado en altura por sobre nuestra cabeza. O se puede ubicar el recipiente sobre una superficie elevada (el alféizar de una ventana, una mesa, una baranda, etc.), voltear el recipiente sobre su lateral, retirar la cobertura de cartón y alejarse; el murciélago saldrá volando  por sus propios medios. Otra posibilidad es inclinar el recipiente tapado sobre el tronco de un árbol o sobre una pared alta y, sosteniéndolo desde su base, quitar el cartón que lo tapa para que el murciélago salga; el animal escalará el árbol o la pared y allí permanecerá hasta levantar vuelo.

Dibujos realizados  por: Jorge Bertolino

5. Los murciélagos pueden ser confundidos por la luz, ya que son animales de hábitos nocturnos. Por lo tanto, de ser posible, cabe esperar la noche para liberarlos: cerrar en forma segura el recipiente sujetando el trozo de cartón a la boca del recipiente (con cinta adhesiva, por ejemplo), realizar orificios pequeños en el recipiente o en su cobertura a fin de que el animal no se asfixie, dejar el recipiente con el murciélago en un lugar seguro (inaccesible para niños y animales), oscuro y tranquilo y liberarlo por la noche de igual  modo que el descripto en 4.). De no ser posible esperar a la noche, se recomienda liberarlo sobre el tronco de un árbol o una pared alta, para que el animal pueda permanecer allí hasta iniciar el vuelo llegada la noche.

6. Si vemos que el murciélago es incapaz de volar (cae permanentemente al suelo), encerrarlo nuevamente en el recipiente, taparlo en forma segura y consultar al centro de zoonosis (ver listado en el Anexo 1).

c. Si el murciélago ingresado ocasionalmente a la vivienda hubiera mordido o tenido contacto físico con una persona o un animal de la casa, o no se pudiera excluir esa posibilidad:

Aunque el murciélago no presente síntomas compatibles con rabia, se debe proceder como si estuviera rabioso (ver Capítulo 27). Esto es así porque a pesar de que es poco probable que un murciélago sin síntomas manifiestos de rabia esté rabioso y de que el porcentaje de murciélagos rabiosos, como ya se mencionó,  es bajo, esta posibilidad no puede descartarse totalmente. 

d. Si el murciélago está muerto:

Dado que no se puede excluir que esté rabioso, se deben seguir los procedimientos descriptos en el Capítulo 27.

e. Si el murciélago está caído y/o presenta síntomas compatibles con rabia:

Los síntomas y el procedimiento a seguir  figuran en el Capítulo 27

f. Si hay una colonia de murciélagos:

Los murciélagos instalan sus colonias en lugares oscuros y cerrados, razón por la cual es difícil que las veamos. Pero su actividad arroja indicios de su existencia, tales como:

  • Presencia de murciélagos volando de noche en los alrededores de la casa.
  • Presencia esporádica de algún murciélago volando dentro de una habitación.
  • Aparición de chirridos o sonidos de rasguños detrás de las paredes o del techo.
  • Aparición de manchas color café o negro en los techos (producidas por la acumulación de los aceites corporales, orina y guano).
  • Presencia de guano (foto 22 a) alrededor de grietas o hendiduras.
  • Aparición de mal olor debido al guano.

Foto 22. a- Heces (guano) de murciélago insectívoro. b- Heces de rata. 
Las heces de los murciélagos pueden confundirse con las de la ratas, pero a diferencia de éstas son de superficie rugosa (parece que estuvieran retorcidas) y se deshacen fácilmente cuando se las aplasta debido a que están compuestas por restos de cutícula de insectos.

                             a- Heces de murciélago                                                                                                  b- Heces de rata                                                                  

 

Hay consenso internacional acerca de desalentar la matanza de las colonias de murciélagos debido a la utilidad que, como ya se explicó, tienen estos animales para el ambiente y el hombre y a que los métodos de desalojo que implican la matanza o el ahuyentado de la colonia, o no son totalmente efectivos, o utilizan sustancias tóxicas para humanos y animales y/o favorecen el contacto no deseado de los murciélagos con personas y animales de compañía. 

Se recomiendan, entonces, los métodos de expulsión o desalojo de la vivienda que se basan en permitir que los murciélagos salgan y a la vez evitar que entren.

Los diferentes sistemas de expulsión de la colonia de murciélagos de una vivienda pueden consultarse en las páginas web de diferentes asociaciones dedicadas al tema; también se puede solicitar su asesoramiento. A continuación, se indican algunos links:

Bat Conservation International 

Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina (PCMA ). En Argentina, los murciélagos están protegidos por la Ley Nacional de Fauna Nº 22.421. El protocolo propuesto por el  PCMA ha sido establecido como único método aprobado por la Dirección de Fauna Silvestre de la Provincia de Río Negro (Disposición Nº 060-08) y es difundido además por la Dirección Nacional de Fauna Silvestre.

Red Latinoamericana para la conservación de los murciélagos (RELCOM)