Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte IV: Los murciélagos no hematófagos y la rabia

Capítulo 26: Acerca de los murciélagos no hematófagos. Los murciélagos en las viviendas humanas.

Generalidades

La rabia de ciclo aéreo, que como ya vimos involucra a los murciélagos (ver Capítulo 3),  ha existido siempre, sólo que se ha mantenido opacada por la significativamente mayor importancia de la rabia terrestre como fuente de transmisión al ser humano. Recordemos que aún hoy, el 99 % de las muertes por rabia en el mundo se debe a la transmisión por perros rabiosos

Sin embargo, en aquellos países que han logrado controlar la rabia terrestre, ya sea en forma total o parcial, la transmisión de la rabia de ciclo aéreo a animales terrestres, incluido el ser humano, ha comenzado a notarse, a hacerse “visible”. Esto resulta lógico, ya que reducida o ausente la transmisión de la rabia por parte de los perros y los gatos, quedan  los murciélagos como la principal fuente de transmisión. Se debe comprender, sin embargo, que el pasar a ser la principal fuente de transmisión, no significa que dicha transmisión sea de gran magnitud, ya que sólo un pequeño porcentaje de los murciélagos analizados en el laboratorio son positivos a rabia (a modo de ejemplo,este porcentaje fue del 3,07 % en el período 2000-2017 en la CABA, Argentina. Ver subcapítulo “La rabia en el siglo XXI”) y los episodios de transmisión por murciélagos son esporádicos y no originan brotes. En el Capítulo 27 se desarrollará en profundidad la rabia en estos animales y sobre todo la prevención de su transmisión al humano y a los animales domésticos de compañía.

Los murciélagos constituyen una especie animal muy ajena a nuestra experiencia cotidiana y con un aspecto físico y hábitos que nos resultan tan extraños que se han originado muchos mitos acerca de estos animales, que hacen que la población tenga como primer impulso su eliminación. Uno de esos falsos mitos está relacionado con la rabia y es la creencia de que todos los murciélagos están rabiosos; como fue mencionado en el párrafo anterior, esta afirmación está muy lejos de la verdad.

Se hace necesario entonces contar con información acerca de la rabia de ciclo aéreo y de su papel en la epidemiología de la enfermedad. Y saber que así como para prevenir la rabia transmitida por animales terrestres, fundamentalmente perros y gatos, hay un conjunto de medidas de prevención que se deben practicar (que ya hemos desarrollado en capítulos anteriores),  también hay un conjunto de medidas para prevenir la rabia transmitida por murciélagos. 

Los subcapítulos que siguen, brindan al lector un panorama general acerca de los murciélagos, de su importancia en la ecología y de la problemática de los murciélagos dentro de las viviendas. Información que resulta conveniente conocer a fin de comprender cabalmente la problemática de la rabia en murciélagos y sus medidas de prevención, temas que serán desarrollados en el Capítulo 27.

Quienes estén interesados en profundizar los conocimientos sobre los murciélagos, pueden consultar los siguientes sitios:

Bat Conservation International 

Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina (PCMA)

Red Latinoamericana para la conservación de los murciélagos (RELCOM)

Cabe aclarar aquí que el caso particular de los murciélagos hematófagos, capaces de transmitir la rabia al ganado (denominada rabia paresiante) y eventualmente al ser humano, será tratado en la Parte V, pues reviste singularidades que ameritan un apartado especial.