Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte IV: Los murciélagos no hematófagos y la rabia

Capítulo 26: Acerca de los murciélagos no hematófagos. Los murciélagos en las viviendas humanas.

Características y hábitos

Los murciélagos son mamíferos pertenecientes al orden Chiroptera, razón por la cual muchas veces se los menciona con el nombre de “quirópteros”.

Con unas 1400 especies reconocidas, los murciélagos constituyen nada menos que el 21 % de la totalidad de especies de mamíferos. 

Están distribuidos por todo el mundo, a excepción de los polos y otros sitios muy puntuales como algunas islas oceánicas y las zonas más frías de los hemisferios.

Son los únicos mamíferos adaptados al vuelo, para lo cual cuentan con una membrana a modo de ala apoyada en el brazo y en los dedos muy alargados de la mano, (excepto el pulgar) y que se extiende hasta las patas traseras y la cola.

Hay otras especies mamíferas como ciertos marsupiales y roedores, que son capaces de planear, o sea, de efectuar un vuelo pasivo (vuelo corto y sin mover las alas). Los murciélagos, en cambio, pueden, al igual que las aves, efectuar vuelo activo, entendiendo por tal al vuelo prolongado y batido (en que se baten las alas). 

Se orientan y captan e identifican objetos mediante el sistema de “ecolocalización”, sistema semejante al de un radar, que utiliza el rebote en los objetos de las ondas sonoras que ellos mismos emiten. 

Son de hábitos nocturnos y pasan la mitad de su vida en descanso, colgados de sus patas boca abajo, en sitios que les sirven de alojamiento.

Viven en cualquier lugar que les ofrezca un refugio adecuado; los sitios típicos de alojamiento son: cavernas, fisuras o grietas de las rocas, follaje o cavidades de los árboles y estructuras humanas: espacios en desuso, edificios abandonados, minas abandonadas, puentes, bóvedas, campanarios, alcantarillas, taparrollos de persianas, entre otros espacios oscuros y cerrados.

Según sea la especie, los murciélagos pueden vivir en soledad o, lo que es más frecuente, formar colonias cuyo tamaño depende de la especie, la época del año y el sitio de alojamiento. Como algunas colonias pueden llegar a tener hasta millones de individuos, se les reconoce a los murciélagos ser los animales que forman las agrupaciones de individuos más numerosas de todas las especies de mamíferos. 

Se caracterizan por tener muy baja tasa reproductiva (es común que tengan una sola cría por año) y una larga expectativa de vida (no es raro encontrar ejemplares de 15 años de edad), lo que hace que la eliminación de individuos por parte del hombre tenga un importante impacto  sobre la supervivencia  de la especie. 

Como cualquier otro animal, son afectados por enfermedades de todo tipo y tienen también predadores naturales (como el halcón, el búho, la lechuza y la serpiente).

Prefieren evitar el contacto con los humanos. No son agresivos;  al igual que cualquier otra especie animal sólo muerden si se sienten acorralados.

Sus hábitos alimentarios dependen de la especie. La mayoría de las especies son insectívoras (se alimentan de insectos y artrópodos pero no comen, por ejemplo, ni mariposas ni abejas, ya que éstas son de hábitos diurnos), mientras que otras son frugívoras (se alimentan de frutas), nectarívoras (de néctar y polen de las flores), carnívoras (de pequeños vertebrados como ciertos pájaros, lagartijas, ranas, roedores), piscívoras (de pequeños peces) y hematófagas (de sangre). 

En Argentina, se han reconocido hasta el momento 67 especies de murciélagos.