Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte III: Prevención

Capítulo 21: Prevención en animales domésticos de compañía

¿Qué puede hacer Ud. para colaborar con la prevención y el control de la rabia en su comunidad?

1. Como ya se explicó, es fundamental que vacune a su animal.

2. No abandone animales en la vía y espacios públicos, ya que se transformarán en vagabundos. También tenga en cuenta que abandonarlos en las instalaciones de un centro de zoonosis o de un hospital veterinario es igual que hacerlo en la vía pública, pues esas instituciones no tienen como función ni están preparadas para albergar animales. Abandonar un animal, sea en el lugar que sea, es un acto de irresponsabilidad para con la comunidad y de crueldad para con el animal. Si ya no puede tener su mascota, comuníquese con asociaciones dedicadas al albergue y adopción de animales (las puede encontrar en Internet).

Foto 19. Perro abandonado.

Fuente: https://selecciones.com.mx/perros-callejeros-un-problema-de-sobrepoblacion-o-de-educacion/. Consultado el 28/07/2018.

3. Castre a sus animales: sólo deje de hacerlo si ha tomado la decisión expresa y responsable de destinarlo a la reproducción. Puede hacerlo castrar en veterinarias privadas o en centros oficiales (donde es gratuita). Tenga en cuenta que no se puede estar seguro de que nuestro animal nunca vaya a tener contacto con otros animales y sabemos que un solo encuentro entre macho y hembra puede derivar en una preñez indeseada, con nacimiento de cachorros que costará ubicar, si es que se lo logra. Castrando a su animal evitará, si es macho, que preñe a una hembra en una circunstancial “escapada” y si es hembra, que sea preñada por machos que la “visiten” cuando esté en celo. Recuerde que estas preñeces no deseadas son la principal fuente de los animales vagabundos, que implican un riesgo sanitario y también una importante problemática urbana y social. Conviene mencionar que la castración de los machos tiene mayor efecto sobre la cantidad de preñeces no deseadas que la castración de las hembras, ya que en el mismo período en que una hembra puede sostener una sola preñez (el período de gestación es de alrededor de dos meses), un macho puede preñar a numerosas hembras; de aquí que es deseable castrar a los machos, lo que no reducirá su condición de guardián. En el caso de las hembras, también existe la posibilidad de evitar las preñeces no deseadas mediante el control farmacológico del celo; un profesional veterinario puede asesorarlo al respecto.

4. Si su animal agrede a una persona o a otro animal, Ud. tiene la obligación legal de cumplir con las acciones que dispongan las autoridades sanitarias (ver Capítulo 17). Recuerde que dichas acciones no son arbitrarias sino que son necesarias para controlar la rabia en la comunidad.

5. No tenga mamíferos silvestres o exóticos como mascotas. No sólo es ilegal, sino que no hay vacunas antirrábicas específicas para esas especies y por lo tanto ese animal puede contraer la rabia y transmitirla a Ud. y a su familia.

6. Si alguna persona que Ud. conoce tiene un animal sin vacunar, asesórelo acerca no sólo de la obligatoriedad, sino también de la conveniencia de vacunarlo. De este modo, estará colaborando con la difusión de las medidas para controlar la rabia en su comunidad.

7. Informe al centro de zoonosis sobre la presencia de animales callejeros sin tenedor responsable. Consideramos que el Estado, a través de los organismos competentes, debería entender en la captura de los animales vagabundos y propender a su adopción.