Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte II: Procedimientos frente a una "exposición" (mordeduras, rasguños, etc.) al virus rábico

Capítulo 17: Acciones sobre el animal que generó la "exposición" (animal agresor: animal que mordió, rasguñó, etc. a una persona o a otro animal)

Si el animal agresor es doméstico de compañía ubicable

Es OBLIGATORIA SU OBSERVACIÓN ANTIRRÁBICA durante no menos de 10 DÍAS a partir de la fecha de sucedida la agresión. 

  • ¿En qué consiste la observación antirrábica?
    Consiste en la evaluación clínica del animal para detectar eventuales signos y síntomas de la rabia.
  • ¿Quién la realiza?
    La realiza un profesional veterinario habilitado (registrado).
  • ¿Dónde se lleva a cabo?
    Puede efectuarse en el centro de zoonosis (implica la internación del animal) o en el domicilio del dueño, si éste así lo solicita. La observación en el domicilio requiere de la autorización del centro de zoonosis o de la autoridad competente y de la intervención de un profesional veterinario habilitado, quien debe informar periódicamente al centro de zoonosis o a la autoridad competente la evolución clínica del animal; el centro de zoonosis o la autoridad sanitaria se reservan la facultad de controlar el correcto cumplimiento de la observación. Un buen estado de salud del animal y, sobre todo el que tenga su vacunación antirrábica vigente, favorecen la posibilidad de que se autorice la observación domiciliaria.
  • ¿Cuál es su objetivo?
    Esta observación se efectúa a fin de poder saber si el animal, al momento de cometer la agresión, estaba o no infectado con el virus rábico y, por lo tanto, podía o no transmitirlo. Este conocimiento es primordial pues va a ser el principal factor que determine el procedimiento final a seguir sobre el individuo que sufrió la “exposición” (individuo agredido).
  • ¿En qué se fundamenta?
    Recordemos (ver Capítulo 7) que el virus rábico ingresa al organismo y “viaja” por los nervios en forma centrípeta hacia el SNC. Allí comienza a multiplicarse y a “viajar” en forma centrífuga hacia otros tejidos y órganos, entre ellos, las glándulas salivales. En el perro, el gato y el hurón doméstico pudo establecerse el momento en que aparece el virus en la saliva: aparece de 2 a 5 días antes de manifestarse los síntomas clínicos y persiste hasta la muerte del animal. Entonces, si se controla al animal agresor durante 10 días y no presenta síntomas de rabia, significa que 10 días antes, al momento de suceder la agresión o exposición (mordedura, etc.), el animal no estaba infectado con el virus. Si no estaba infectado, no podía tener virus en su saliva; conclusión: no pudo haber transmitido virus rábico al individuo agredido el que, entonces, queda liberado de todo riesgo.
    Si bien, como habíamos dicho, el virus aparece en la saliva 2 a 5 días previo a los síntomas, la observación se efectúa durante 10 días (8 a 2 veces más que el tiempo promedio, respectivamente) para contar con un amplio margen de error que asegure la confiabilidad del resultado.
    La cronología de aparición del virus en la saliva se conoce sólo en el perro, el gato y el hurón doméstico y por lo tanto a estas especies animales se las denomina ESPECIES OBSERVABLES.
  • ¿Qué sucede si el animal presenta síntomas de rabia durante el período de observación?
    En este caso, el animal agresor se considera sospechoso de rabia. El centro de zoonosis o la autoridad competente definen el procedimiento a seguir (traslado del animal al centro de zoonosis en caso de tratarse de una observación domiciliaria, etc.). Ya sea que se eutanasie al animal o que muera espontáneamente al tiempo de presentar los síntomas, el centro de zoonosis o la autoridad competente efectuará el diagnóstico de laboratorio de rabia sobre muestras de su encéfalo. Si el resultado es positivo, se considera al animal como caso confirmado de rabia y si es negativo, se lo considera caso descartado. 
    Por supuesto que todas estas novedades se informan a los profesionales responsables del manejo de los individuos agredidos (humanos o animales) a fin de que tomen las acciones correspondientes. Porque si se confirma la rabia en el animal agresor durante el período de observación, se puede afirmar que el animal podía transmitir el virus por la saliva al momento de la agresión y que, por lo tanto, el individuo agredido tiene alto riesgo de que el virus haya ingresado a su organismo.
  • ¿Qué sucede si el animal muere durante el período de observación sin presentar síntomas?
    El centro de zoonosis o la autoridad competente efectúa el diagnóstico de laboratorio de rabia sobre muestras de su encéfalo para confirmar o descartar la enfermedad.