Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte I: Generalidades

Capítulo 6: ¿Cómo se transmite la rabia?

Formas de transmisión

El virus de la rabia se transmite a través del contacto con la saliva y/o el tejido nervioso del individuo rabioso; la ingestión de carne cruda o de otros tejidos de animales infectados no es fuente confirmada de infección humana. El virus rábico es lábil y no sobrevive por mucho tiempo fuera de un individuo, de modo que la exposición indirecta (a través del agua u objetos, etc.) es improbable, a menos que el contacto tenga lugar con la saliva recién depositada en el objeto (si el material está seco, en general se lo puede considerar como no infeccioso).

La rabia puede transmitirse de las siguientes formas:

  • Por contacto con la saliva de los animales infectados
    Dado que el virus rábico no puede ingresar al organismo a través de la piel intacta, la transmisión por la saliva requiere de alguna de las siguientes circunstancias:

1. Mordedura: la mordedura por un animal es el mecanismo de transmisión más común. La mayoría de los animales rabiosos sufre una modificación en su conducta que se torna sumamente agresiva (1), siendo la tendencia a morder sin motivo que lo justifique, un signo clínico característico de la enfermedad. 

(1): Si bien un animal rabioso tiene conducta agresiva, no todo animal agresivo es un animal rabioso. 

Foto 2. Lesión en la pierna izquierda provocada por una mordedura de perro.

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Fuente: https://www.diariouno.com.ar/pais/una-mujer-fue-mordida-dos-veces-el-mismo-pitbull-un-mes-san-martin-20110527-n99662.html. Actualizado al 27/05/2011. Consultado el 28/07/2018.

2. Arañazos o rasguños profundos: siempre que estén contaminados con saliva. Son también producto de la conducta agresiva del animal. Implica menor riesgo de transmisión que una mordedura.

3. Lamido de mucosas (bucal, nasal, faríngea, conjuntival) y/o piel lesionada: este mecanismo es menos eficiente que los anteriores debido a que tanto la cantidad de saliva como su accesibilidad a las terminaciones nerviosas son bajas, a diferencia de la mordedura en la que la saliva es introducida activamente en el cuerpo del individuo. 

Mucosa: es la membrana que reviste interiormente las cavidades y conductos de los órganos que comunican con el exterior, como la del aparato digestivo (mucosa digestiva y en particular, la mucosa bucal, faríngea, estomacal, intestinal, etc.), del aparato respiratorio (mucosa respiratoria y en particular la mucosa nasal, bronquial, etc.), del ojo (mucosa conjuntival), entre otras.

4. Contacto de piel lesionada con la saliva cuando se efectúan maniobras en la boca del animal infectado. Esta manipulación responde al hecho de que un animal rabioso, entre otros síntomas, presenta dificultad para comer y beber. Esto, al ser confundido con un problema obstructivo de boca o de garganta, lleva a introducir las manos en la boca del animal a fin de quitar el supuesto elemento obstructivo, lo que implica el contacto directo con la saliva y también la posibilidad de inhalar microgotas o de sufrir salpicaduras de saliva y otras secreciones (como las lágrimas) infectantes sobre las mucosas.

5. Si bien es muy poco probable, el contacto de la saliva con mucosas o piel lesionada podría producirse por salpicadura de la saliva cuando el animal rabioso sacude violentamente su cabeza o por contacto con objetos RECIENTEMENTE contaminados con la saliva del animal rabioso.

Cabe aclarar que la transmisión de persona a persona por mordeduras o por el contacto directo con la saliva es teóricamente posible, pero hasta el momento no se ha registrado ningún caso transmitido de humano a humano por medio de la saliva.

  • Por predación
    En los gatos, este es un importante mecanismo de transmisión de la rabia de ciclo aéreo y lo es en menor medida en otros animales. El gato, debido a su instinto, tiende a cazar al murciélago que, por estar rabioso, vuela con dificultad o permanece caído en el piso, lo que lo hace presa fácil de atrapar. Durante el acto de caza, el gato comprime al murciélago en sus fauces y así recibe el virus directamente desde el encéfalo del murciélago; además en la maniobra de caza puede resultar mordido por el murciélago. El perro, en tanto, más que cazarlo, suele jugar con el murciélago rabioso exponiéndose así a contraer la enfermedad.

Foto 3. Gato a punto de atrapar a un murciélago rabioso incapaz de volar (signo típico de la rabia en estas especies).

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Fuente:https://www.inlander.com/Bloglander/archives/2016/08/03/gross-summertime-health-hazards-zika-west-nile-and-rabid-bats. Actualizado a agosto 3 de 2016. Consultado el 28/07/2018.

  • Por transplante de córnea y órganos sólidos
    En los estadios terminales de la enfermedad el virus rábico se encuentra en muchos tejidos y órganos (ver Capítulo 7) los que, transplantados a un individuo sano, pueden transmitir la rabia. Este mecanismo de transmisión no es frecuente y resulta extremadamente raro si lo comparamos con el número de transplantes que se efectúa cada año en el mundo: 19 casos de transmisión de rabia en 36 años (desde 1979 hasta 2016) comparado con los más de 100.000 transplantes anuales.
     
  • Por vía aerógena:
    Las partículas de saliva cargadas con virus son expulsadas por los animales rabiosos y podrían penetrar en otro individuo a través de las             mucosas respiratoria y/o conjuntival. Se postula que esta vía aerógena sería la responsable del mantenimiento de la rabia en las colonias de murciélagos dentro de las cuevas donde habitan naturalmente. También sería la forma de transmisión al humano que visita las cuevas donde habitan dichos animales. Porque en las cuevas se dan las dos condiciones que harían posible la transmisión aerógena: alta concentración de partículas de saliva cargadas con virus en el aire y ausencia o escasez de ventilación en el lugar.  
    La vía aerógena debida a partículas que se producen como consecuencia de la centrifugación de suspensiones virales, ha sido confirmada como   forma de transmisión en personas que trabajan en laboratorios donde se manipula el virus rábico. 

    Vía aerógena: es la transmisión del virus de un individuo a otro a través de partículas que están suspendidas en el aire.

  • Por contacto de mucosas o de piel lesionada con tejido nervioso de un animal rabioso
    Es muy raro este tipo de transmisión. Puede suceder en el caso de los trabajadores de mataderos clandestinos o de los peones que faenan bovinos a campo para su propio consumo. Estas personas, incapaces de reconocer la sintomatología nerviosa propia de la rabia paresiante, faenan inadvertidamente al animal tomando contacto con el encéfalo y/o la saliva infectante. También en trabajadores de los establecimientos de faena de perros en países donde esta carne es consumida, como China, Camboya e Indonesia, entre otros.