Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte I: Generalidades

Capítulo 6: ¿Cómo se transmite la rabia?

¿Cuáles son las especies animales capaces de transmitir la rabia?

Si bien en teoría cualquier animal de sangre caliente es capaz de sufrir la rabia, sólo los MAMÍFEROS han sido reportados como responsables de la transmisión natural de la rabia en el mundo.

No obstante, la importancia de cada especie como transmisora de la rabia depende de una serie de condiciones biológicas, ambientales y socio-económicas. 

Animales domésticos de compañía 

Recordemos que la transmisión por perros rabiosos es la fuente del 99% de los casos humanos en el mundo. Esto no sorprende, ya que la mitad de la población mundial vive en zonas donde la rabia canina es endémica y que son, a su vez, las zonas donde la población de perros no está controlada y no hay práctica de la tenencia responsable. 

El número de casos debido a la transmisión por mordedura o herida producida por el gato es poco significativa respecto de la del perro debido, entre otras cosas, a su menor población en las áreas del mundo más sub-desarrolladas y carentes de recursos para controlar la enfermedad, como ya fuera mencionado. 

El hurón doméstico, cuya difusión como animal de compañía está en aumento, también es capaz de transmitir la rabia, aunque aún no se han informado casos humanos o animales debido a transmisión por el hurón.

Animales de interés económico (ADIE) 

Los ADIE no constituyen una fuente importante de infección, ya que sufren mayormente la denominada rabia paresiante (que no tiene conductas agresivas) y las especies más frecuentemente afectadas por la rabia (rumiantes) no tienen gran capacidad de mordedura (debido a su anatomía bucal). Esto hace altamente improbable que puedan ser protagonistas de una “exposición” por agresión (mordeduras, etc.). Sin embargo, pueden transmitir la rabia en forma pasiva a través del contacto con su saliva o su encéfalo, lo que puede tener lugar en el humano, entre otras, en las siguientes ya explicadas circunstancias:

  • Cuando se manipula la boca del animal por suponer la presencia de un cuerpo extraño en la garganta.
  • Durante la faena del animal.
  • Aunque raro, los ADIE rabiosos pueden transmitir la rabia a otros animales cuando su cadáver es predado por perros, zorros, etc.

Mamíferos silvestres terrestres

Una vez establecido y adaptado el virus rábico en una población de una determinada especie de mamífero silvestre, la importancia de esta especie en la epidemiología y la transmisión de la rabia depende del nivel de contacto que haya entre dichos mamíferos y los humanos y otros animales. 

Mamíferos silvestres aéreos

  • Murciélagos hematófagos (vampiros): son capaces de transmitir la rabia fundamentalmente a los ADIE, de los que se alimentan con preferencia. Cuando el número de esos animales es escaso en el área, los vampiros eligen al ser humano como reemplazo de su fuente de sangre para alimentarse, y es así como transmiten la rabia a las personas.
  • Murciélagos no hematófagos: son transmisores de la rabia tanto a humanos como a animales. En humanos, los casos de muerte por rabia transmitida por murciélagos se deben, en gran parte, a que dado que el contacto con estos animales puede pasar inadvertido debido a que sus mordeduras son muy superficiales (foto 4) o a que se desconoce que pueden transmitir la rabia, no se concurre al médico para la aplicación de la profilaxis correspondiente. En animales, es común la transmisión por predación del murciélago rabioso.

Para más información sobre murciélagos, remitirse a la Parte IV.

Foto 4. Mordedura de murciélago en un dedo.

Nótese la lesión poco visible (dos puntos apenas enrojecidos) que dejó en el dedo la mordedura del murciélago.

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Fuente: Charles E. Rupprecht. Human rabies prevention: prophylaxis ans managment. http://www.ppt-sharing.com/ppt-presentation/human-rabies-prevention-prophylaxis-management. Consultado el 28/07/2018.

Roedores y lagomorfos:

El reducido número de casos registrados y el hecho de que se deban a contacto con mamíferos silvestres terrestres, hace que se considere que estos animales no participan en la epidemiología y la transmisión de la enfermedad.

No obstante, se los debe considerar como posibles transmisores en aquellas áreas en las que ha habido registro de rabia en estos animales o cuando tienen antecedente de haber estado en contacto con la fauna silvestre en áreas donde existe circulación de virus de ciclo silvestre terrestre o cuando el animal presenta sintomatología nerviosa.