Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte I: Generalidades

Capítulo 3: Ciclos epidemiológicos terrestre y aéreo de la rabia y sus variantes en Argentina. Rabia autóctona y foránea

Los ciclos epidemiológicos que mantienen el virus en cada país o región son muy semejantes; sólo difieren en las especies animales que actúan como reservorios y en las variantes virales involucradas. 

En Argentina, en la que sólo circula el virus rábico (como ya fuera mencionado, no hay lyssavirus asociados a rabia), se describen hasta el momento los siguientes ciclos epidemiológicos y variantes (fig. 3):

CICLO TERRESTRE: 

Las especies reservorios son mamíferos terrestres.

Dentro del ciclo terrestre se diferencian:

  • Ciclo urbano: los reservorios son animales domésticos de compañía. La variante viral de este ciclo es la V1.

Animales domésticos de compañía: perro, gato y  hurón doméstico.

  • Ciclo silvestre: los reservorios son mamíferos silvestres terrestres (en Argentina, hasta la actualidad: perros salvajes, zorros, coatíes, aguará guazú). La variante viral de este ciclo es la V2.

CICLO AÉREO:

Las especies reservorio son mamíferos aéreos. 

Dentro del ciclo aéreo se diferencian:

  • Ciclo de murciélagos hematófagos (vampiros): el Desmodus rotundus es la especie de murciélago hematófago que se encuentra en Argentina. La variante viral de este ciclo es la V3.
  • Ciclo de murciélagos no hematófagos: en Argentina, el virus rábico se ha hallado en murciélagos insectívoros (Tadarida brasiliensis, Lasiurus cinereus, Myotis spp., Eptesicus spp., Histiotus montanus, Molossus spp.), aunque no puede descartarse que puedan hallarse en otras especies de insectívoros, en frugívoros o nectaríferos. Las variantes virales de este ciclo, son las V4, V6, V6a, Myotis, Eptesicus, Histiotus y SP13.

Los mencionados ciclos son independientes debido a que se mantienen, como ya fuera mencionado, mediante la transmisión de la variante viral entre sus propios y característicos animales reservorio.  Pero esto no impide que exista  transmisión de la rabia desde un animal reservorio perteneciente a uno de los ciclos a un animal reservorio de otro ciclo, o sea, una suerte de “fuga” de la variante viral de un ciclo a otro que no le corresponde (como se indica por medio de flechas en la fig. 3). En los gráficos 17 y 18 del subcapítulo "La rabia en el siglo XXI  se puede confirmar la existencia de casos de rabia que ilustran estas “fugas”.

Hay que advertir que el hombre, los animales de interés económico (ADIE)  y los roedores y lagomorfos no están incluidos en ningún ciclo. Esto se debe a que,  si bien son susceptibles de sufrir la rabia, no son reservorios del virus, ya que transmiten la rabia sólo excepcionalmente y por ende, no contribuyen al mantenimiento del virus en una región.  Sí son víctimas de las “fugas” desde cualquiera de las especies reservorio y variantes virales de los diferentes ciclos. 

Animales de interés económico  (ADIE): bovinos, ovinos, equinos, porcinos, etc.
Roedores: en Argentina: rata, ratón, cuis, jerbo, carpincho, cobayo, castor, chinchilla, vizcacha, ardilla).
Lagomorfos en Argentina: conejo, liebre.

Fig. 3. Ciclos epidemiológicos de la rabia.

cap3-a.png

Figura diseñada por los autores del sitio.

Los círculos representan los diferentes ciclos en los que la variante viral se transmite de animal a animal dentro de las especies reservorios que le corresponden.
Las flechas representan las posibles “fugas”.

Murciélagos NH: murciélagos no hematófagos.
Murciélagos H: murciélagos hematófagos.
V1, V2, V3, V4, V6, otros: variantes virales.

Hay que diferenciar entre los nombres de los ciclos (urbano y silvestre) y el tipo de área geográfica (urbana o rural) donde puede tener lugar la rabia. Así, en una ciudad (área urbana) puede existir el ciclo silvestre representado por los murciélagos no hematófagos (ciclo silvestre aéreo, variantes aéreas), y en un pueblo de un área rural puede haber rabia mantenida y transmitida por perros domésticos domiciliarios (ciclo urbano, variante 1).

Es importante conocer que los ciclos urbano y silvestre no son excluyentes sino que pueden operar simultáneamente en una misma región. El mapa 1, si bien es del año 2012, resulta útil para ilustrar la coexistencia de los diferentes ciclos epidemiológicos, cada uno con sus especies animales reservorio. Esta coexistencia no sólo se da a nivel de país sino incluso a nivel de pueblos, como en la India, donde en muchas áreas la transmisión de la rabia al humano está dada tanto por perros (ciclo urbano) como por animales silvestres (ciclo silvestre). La presencia e importancia de cada uno de los reservorios en la transmisión y mantenimiento de la rabia  depende de la ecología y del ambiente de la región así como de los logros que hayan obtenido sus políticas de control de la enfermedad. Puede observarse que países libres de rabia de ciclo urbano y de ciclo silvestre terrestre aún presentan rabia de ciclo aéreo.

Mapa 1: Distribución global de los reservorios de la rabia. Año 2012.

Fuente: Adaptado de: Lankau EW, Cohen NJ, Jentes ES, Adams LE, Bell TR, Blanton JD, et al. Prevention and control of rabies in an age of global travel: a review of travel- and trade-associated rabies events—United States, 1986–2012. Zoonoses Public Health. 2014 Aug;61 (5):305–16. https://www.researchgate.net/figure/250922105_fig1_Figure-1-Map-of-the-global-distribution-of-rabies-reservoirs-Bats-and-other-wild. Consultadoen agosto 2017

También hay que distinguir entre rabia autóctona y rabia foránea o importada:

  • Rabia autóctona: es aquella de origen local. Los casos de rabia autóctonos son aquellos adquiridos localmente, o sea, en el mismo país.
  • Rabia foránea o importada: es aquella que ingresa al país desde otro. Los casos de rabia foráneos o importados son aquellos que ingresan al país por tierra, agua o transporte aéreo.

Caso: en epidemiología, se refiere a un individuo (humano o animal) que posee una enfermedad particular.