Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte I: Generalidades

Capítulo 2: El Virus de la rabia

Variantes virales

Así como dentro de la especie “perro” hay diferencias en ciertas características (tamaño, pelaje, color, etc.) que determinan la existencia de distintas razas, dentro del virus de la rabia hay también diferencias en ciertas características químicas y biológicas que determinan la existencia de las denominadas “variantes” virales. Y así como cada raza de perros está mejor adaptada a determinados contextos o actividades (caza, zonas frías, actividades acuáticas, etc.), cada variante viral está adaptada a una especie animal que actúa entonces como especie reservorio.

Conviene aclarar que el hecho de que una especie animal sea reservorio de una variante del virus de la rabia, no significa que todos los animales de esa especie estén infectados con el virus. En general, sólo algunos animales lo están y transmiten la rabia esporádicamente a algunos otros animales de la misma especie y así sucesivamente, manteniendo de este modo la variante viral en la región. Puede suceder, no obstante, que por motivos ambientales y/o biológicos, entre otros, la transmisión viral adquiera mayor magnitud, sean muchos más los animales que se infectan y transmiten la variante viral a otros de la misma especie y se genere así un brote de rabia en esa especie animal y de esa variante (fig. 2).

Animal infectado: animal que sufre una infección.
Infección: es la invasión de un ser vivo por un microorganismo patógeno y su multiplicación en sus tejidos.

Brote de rabia: ocurrencia de más casos de rabia que los esperados en un área y/o en un grupo específico de animales, durante un período determinado de tiempo.

Fig. 2. Ejemplo de transmisión de animal a animal que mantiene la variante viral en el ambiente y/o produce un eventual brote.
Se observa que cada animal rabioso transmite el virus a otros animales hasta que muere como producto de la infección rábica.

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Figura diseñada por los autores del sitio.

El hecho de que haya variantes virales determina la existencia de diferentes ciclos epidemiológicos de la rabia, que son los que mantienen la presencia del virus en una región.