Fecha de actualización: 10/06/2021
Parte I: Generalidades

Capítulo 12: Vacunas antirrábicas: características generales

¿Cuál es su composición? ¿Qué tipos de vacunas hay? ¿Cómo se elaboran?

Desde la aparición de la primera vacuna antirrábica desarrollada por Luis Pasteur a fines del siglo XIX, ha tenido lugar una gran evolución tecnológica que ha llevado a la obtención de vacunas más potentes y seguras. 

En la actualidad y en base a su composición y a su forma de obtención, se podría clasificar a las vacunas antirrábicas en vacunas convencionales y vacunas biotecnológicas.

a) Las vacunas antirrábicas convencionales consisten en una suspensión de virus rábico no patógeno. O sea que están integradas por un medio líquido que contiene millones de virus a los que se ha sometido a diferentes procedimientos que le han hecho perder su capacidad de producir la enfermedad, pero que le han conservado su capacidad de inducir la síntesis de anticuerpos específicos. 

Los millones de virus que contiene la vacuna se obtienen en la mayoría de los casos por multiplicación del virus dentro de células de determinadas características (vacunas en cultivo celular).

Entonces, primero hay que obtener las células que sirvan como sustrato para la multiplicación viral. Luego hay que infectarlas con el virus rábico para que se multiplique en ellas y luego hay que eliminar la capacidad del virus de producir la enfermedad.

En los laboratorios productores, los millones de células necesarias para que se multiplique el virus se obtienen por multiplicación y crecimiento de las células in vitro dentro de grandes frascos o dentro de biorreactores (fotos 12, 13 y 14), proceso que se denomina “cultivo celular”. 

Foto 12. Cultivo de células en frascos roller.

Las células se multiplican y crecen adhiriéndose a la superficie interna de los frascos roller que contienen el medio de cultivo que les aporta los nutrientes. Los frascos roller se ubican sobre los estantes de la rollera donde son sometidos a un movimiento de rotación constante a fin de que el medio de cultivo contacte con toda su superficie interna. La rollera está ubicada dentro de una incubadora que mantiene una temperatura constante apta para la multiplicación y el crecimiento celular.

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Fuente: University of Gothenburg. Sahlgrenska Academy. Core Facilities. Mammalian Protein Expression (MPE). Equipment at MPE. https://cf.gu.se/english/mammalian_protein_expression/equipment_at_mpe.  Consultado el 14/07/2018.

Foto 13. Cultivo de células en biorreactor.

El biorreactor contiene medio de cultivo en el que se multiplican y crecen las células. Hay un control automatizado de los requerimientos para el crecimiento celular (nivel de diferentes nutrientes, nivel de oxígeno, temperatura, etc.).

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Fuente: Biopro BW. Healthcare industry. Cell culturing as a taught subject: many more “Biberachs” are needed.https://www.gesundheitsindustrie-bw.de/en/article/news/cell-culturing-as-a-taught-subject-many-more-biberachs-are-needed/. Consultado el 14/07/2018.

Foto 14. Fotografía de la vista microscópica de las células que se han multiplicado y crecido adheridas a la superficie del frasco. Se observan dos densidades de crecimiento diferentes: baja densidad (foto izquierda) y alta densidad (foto derecha).

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Fuente: American Type Cell Cultute Collection (ATCC) https://www.atcc.org/~/media/D910BA2A6B48400EA7BD7139CA9DFB6B.ashx. Consultado el 14/07/2018

Una vez obtenidos los millones de células necesarias, se las infecta con el virus en los mismos frascos o en el mismo biorreactor. El virus se multiplica dentro de las células y así se obtienen los millones de virus necesarios para fabricar la vacuna. 

Otra forma de obtener millones de virus es multiplicarlo en huevos de pato embrionados (vacunas en embrión de pato). 

Para que los millones de virus obtenidos ya sea en cultivo celular o en embrión de pato no puedan producir la rabia se los somete a procesos de inactivación o de atenuación. En el primer caso (vacunas a virus inactivado), el proceso imposibilita la multiplicación viral (se podría decir que se “mata” al virus). En el segundo caso (vacunas a virus atenuado), el virus conserva la capacidad de multiplicarse pero aún así no puede producir la enfermedad pues se le anula todo aquello que puede producir daño al individuo.

Cabe aclarar que en Argentina aún se elabora la vacuna denominada CRL o Fuenzalida Palacios en la que el virus se obtiene por multiplicación en el tejido nervioso de ratones lactantes. Si bien en su momento resultó de gran utilidad para controlar la rabia, actualmente la OMS aconseja su reemplazo por las vacunas en cultivo celular que son más potentes y más seguras. 

Las vacunas inactivadas sólo admiten la aplicación por vía parenteral (inyectable) en tanto que las atenuadas también pueden administrarse por vía oral. Esta diferencia se debe a que el virus inactivado, por haber perdido su capacidad de multiplicación, no puede penetrar en las células del intestino, de modo que permanece en la luz intestinal y es degradado por las enzimas intestinales como cualquier proteína de los alimentos; entonces, la única posibilidad de que ingrese al organismo para que pueda estimular al sistema inmune para que produzca anticuerpos antirrábicos es mediante su inyección. El virus atenuado, en cambio, conserva la capacidad de multiplicación lo que le posibilita penetrar al organismo por las células intestinales y así estimular al sistema inmune, lo que permite su administración vía oral. Las vacunas a virus atenuado se utilizan para la vacunación con cebos vía oral de la fauna silvestre terrestre.

Para que su aplicación sea permitida toda vacuna, y las antirrábicas no son la excepción, debe ser sometida a diversos y severos ensayos durante y luego de su desarrollo. Las vacunas a virus atenuados, por ser de más reciente aparición y más complejas que las vacunas a virus inactivados, aún están en etapa de ensayo y por el momento su uso sólo está aprobado para la vacunación de la fauna silvestre terrestre.

b) Las vacunas antirrábicas biotecnológicas o de nueva generación, son de desarrollo aún más reciente que las vacunas atenuadas y, dadas sus características, los ensayos para aprobar su uso son más exigentes y complejos. Es por esta razón que, por el momento, sólo están aprobadas algunas de ellas y para muy determinadas especies animales.

A diferencia de las vacunas convencionales, esta nueva categoría de vacunas se caracteriza, por no tener en su composición el virus rábico completo, sino fragmentos o modificaciones del mismo. Si bien su desarrollo es difícil y complejo, una vez logradas resultan más seguras y más fáciles de conservar. 

Muchos son los tipos de vacunas obtenidas por biotecnología: a vector recombinante, a ácido nucleico, a genes modificados o deleteados, a péptidos sintéticos, a subunidades recombinantes e incluso vacunas comestibles. Todas están en etapa de investigación y hasta el momento sólo algunas vacunas a vector recombinante han sido aprobadas pero sólo para su aplicación en algunas especies animales. 

Las vacunas a vector recombinante (Fig. 9) proceden de insertar el fragmento de ácido nucleico del virus rábico que codifica, o sea, que determina la estructura y la síntesis de la proteína G (que es la proteína inductora de la síntesis de anticuerpos neutralizantes; ver figura 1 del subcapítulo "Virus rábico") en el genoma (ácido nucleico) de otro virus denominado virus vector, que es un virus probadamente inocuo para los animales y el hombre. Los virus utilizados como vectores en las vacunas a virus recombinante contra la rabia son: el virus vaccinia (virus vacunal de viruela humana), el virus adenovirus humano y el virus de la viruela del canario (cannarypox).

Fig. 9. Esquema de la vacuna antirrábica a vector recombinante. 

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Esquema diseñado por los autores del sitio.

Cabe destacar que en las vacunas a vector recombinante, el virus vector conserva su capacidad de multiplicación. Esto hace que, una vez administrada la vacuna, el virus vector que la integra se multiplique dentro del individuo vacunado y al hacerlo, sintetice no sólo sus proteínas específicas, sino también la proteína G del virus rábico que es la que va a provocar la síntesis de anticuerpos antirrábicos protectores. 

El hecho de que el virus vector conserve su capacidad de multiplicación permite que este tipo de vacunas pueda ser administrada vía oral y por lo tanto, al igual que las vacunas a virus atenuados, las vacunas a virus recombinante vaccinia-rabia y adenovirus-rabia son utilizadas en los programas de vacunación oral de la fauna silvestre terrestre en Europa, USA y Canadá.

La vacuna a vector recombinante virus de la viruela de canario-rabia está aprobada en USA y Europa para la vacunación de los gatos domésticos. A pesar de ser una vacuna a virus recombinante tiene la particularidad de administrarse vía inyectable dado que su virus vector (virus viruela del canario) es de origen aviar y por lo tanto no se multiplica bien en el organismo de los mamíferos sino que produce una multiplicación abortiva, esto es, limitada en el tiempo.

Este tipo de vacunas aún no están aprobadas para su uso en humanos.

Cualquiera sea el tipo de vacunas que el laboratorio produzca, convencionales o biotecnológicas, las autoridades sanitarias de cada país controlan la calidad cada lote elaborado a fin de garantizar la aplicación de vacunas eficaces y seguras.